domingo, 13 de noviembre de 2011

Mi libro "AFROECUATORIANOS" lo publicará la EAE

- Preview de la portada y contraportada de Afroecuatorianos -
Hace aproximadamente 3 meses recibí un e-mail que me sorprendió gratamente: la Editorial Académica Española -EAE, una empresa editorial que publica trabajos académicos de investigadores de todo el mundo, me preguntaba si yo estaba interesado en publicar mi libro “Comunidad Negra y Cambio Cultural” con dicha editorial, la cual comercializa sus libros a través de Amazon.com, su librería virtual Morebooks  y otros distribuidores en Europa… 

Yo no había tenido conocimiento de esta editorial y tampoco tuve ningún contacto previo, por lo que supongo que se enteraron de la existencia de este libro a través de Internet, lo revisaron y les gustó. Al principio me mostré escéptico a los mails de la EAE e hice lo posible por investigar quienes eran, para no caer en ningún timo o desilusión, pero me dí cuenta que era una editorial con trayectoria y que publicaba investigaciones académicas, tesis de maestría y tesinas que consideraban valiosas, luego de una revisión del texto remitido por los autores.

Comunidad Negra y Cambio Cultural” fue publicado por la Editorial Afroamérica, del Centro Cultural Afroecuatoriano, y no fue aceptado para ser publicado por la EAE pues habían pasado varios años desde su aparición, pero en todo caso me ofrecían la oportunidad de presentar otro texto más actual y analizar su posible publicación.

Así pues, remití el texto "AFROECUATORIANOS: un Movimiento Social emergente", un libro que lo escribimos con Mary, mi esposa, en 2007 y fue publicado también por Editorial Afroamérica. Este libro fue aprobado para su publicación por la Editorial Académica Española, esperamos hasta fines de 2011, con el diseño de portada y contraportada que inserté en este post, y se venderá a través de Internet. Actualmente los dos textos míos se encuentran agotados y pienso que la comercialización a través del cyberespacio es una buena estrategia que cada día va cobrando más auge.

Investigar de manera participativa en algunas comunidades negras del país y compartir muchos buenos momentos con dirigentes, y con hombres y mujeres sencillos que fueron muy amables y gentiles durante el trabajo de campo es un recuerdo que me causa alegría. Por otra parte, la posibilidad de que este texto sea conocido y analizado por más personas de otras latitudes me entusiasma mucho y he pensado que este puede ser nuestro pequeño homenaje al Pueblo Negro del Ecuador en el Año Internacional de los Afrodescendientes.

jueves, 13 de octubre de 2011

"I love my Mac"...

 - Steve Jobs, creador genial de Apple, en mi iBook (Foto: H. Medina) -
Pocas veces en la vida me ha entristecido el fallecimiento de un personaje famoso, como sucedió con el deceso de Steve Jobs en días pasados...Y es que gracias a este genial creativo de la tecnología digital y el diseño me acerqué y aprendí a disfrutar de mi trabajo, mis fotos, mi música y mis películas favoritas en un computador Macintosh.

Sin lugar a dudas, antes de que Jobs lanzara al mercado sus primeros computadores Macintosh, con un sistema operativo propio, super amigable y de atractivo diseño, el manejo eficiente de los computadores personales (llámese PC) estaba reservado a expertos... Bastaba ver lo complejo que resultaba aprenderse y manejar comandos para cualquier acción para desilusionarse de esas máquinas pesadas y feas que a ratos parecían complicar el trabajo más que facilitarlo...

Compré mi primera computadora en 1994, para realizar un trabajo de consultoría. En ese tiempo yo no sabía nada de computación y el uso de PCs estaba bastante restringido para la mayoría de la población de mi país. Luego de hablar largamente con dos amigos y una amiga que tenían computadoras en su casa elegí una Macintosh Performa 475, que venía con disketera incorporada, por su facilidad de manejo y prestaciones, a pesar de que algunos conocidos me decían que sólo eran máquinas para diseñadores y que no trabajaban bien con Office. Utilizando un manual que venía en inglés aprendí a manejarla bien y a partir de ese momento me enganché a las compus de Apple, las cuales uso hasta la fecha...

Así pues, en el año 2000 me entusiasmé con una portátil y compré una iBook de 2 colores (foto adjunta), que incluía un disco duro de 10GB, un puerto USB, firewire, posibilidad de conectarse a Internet, y CD Rom. Esta pequeña reliquia todavía funciona bien, y me ha servido como instrumento de trabajo eficaz por 10 años...

En 2008 cambié el disco duro de la iBook por uno de 50GB y pude continuar utilizándola.

- En mi estudio junto a mi iMac (Foto: H.Medina) -
Conjuntamente con mi esposa trabajamos como consultor sociales desde hace unos diecisiete  años y actualmente utilizamos una iMac comprada en el 2006 (foto), además de una laptop PC a la que un técnico le incorporó el sistema operativo Mac OSX.

En estos 17 años de usar Mac solamente una vez he tenido un problema de virus transferido desde un archivo de una PC, y no he tenido necesidad de ninguna reparación técnica. A propósito,  recuerdo que en una ocasión un dependiente de un almacén de artículos de computación me dijo que "tener una Macintosh es como tener un Mercedes Benz..."

sábado, 24 de septiembre de 2011

De consultor freelance a la burocracia estatal

Hace ya bastante tiempo, y en el inicio de mi carrera como antropólogo, pude vivir desde dentro lo que significaba trabajar como funcionario público. Esta forma de vida, porque en sí la burocracia es una forma de vida, nunca fue de mi predilección y en el fondo creo que nunca llegué a adaptarme completamente a ella, pero las circunstancias obligaron y no quedó más que  asumirla por algunos años…
 
Sin embargo, no todo fue malo y negativo tras un escritorio y ese trabajo constituyó para mí una buena experiencia que me permitió consolidar mi decisión de dedicarme a las ciencias sociales dejando atrás la carrera de arquitectura a la cual le había dedicado ya más de 4 años de estudios. Pero, claro, cuando dejé la institución pública en la cual había emprendido en mi primera consultoría y con la gran ilusión de trabajar como un profesional independiente nunca pensé que después de un largo tiempo volvería a ser un funcionario público.
Confieso que fue duro volver a vivir la cotidianidad de la burocracia, y como ejemplo están los horarios, los directivos y sus “directrices”, los trámites engorrosos y aburridores, las frecuentes reuniones que te cortan la viada de los trabajos que estas haciendo, varios técnicos de mi equipo con escasa experiencia en el área de planificación y gestión de proyectos, los frecuentes informes y memorandos…
Pero tampoco todo fue malo y como aspecto positivos puedo mencionar, entre los que considero más importantes, que tuve la oportunidad de gerenciar un interesante proyecto de capacitación a nivel nacional, conocer a gente interesante y creativa, participar en un congreso de educación estética en el extranjero, aprender a comandar un equipo técnico burocrático en sus inicios bastante conflictivo, aprender a soportar con “estoicismo” las formalidades institucionales, y por supuesto gozar de estabilidad laboral durante un año, lo cual en mi historia de consultor freelance constituye un hito…
Pero, decididamente, la burocracia no era mi camino definitivo, y el acoso laboral incesante de una jefa que no entendía a cabalidad mi trabajo y los objetivos de la dirección a mi cargo me llevaron a sufrir de gran stress y ocasionaron mi salida de aquella institución. Ahora, y luego de unas semanas de “readaptación forzosa” al antiguo estilo de vida, estoy nuevamente en mi “campo de batalla”, en mi estudio de consultoría, entre mis libros, mi música, mis adornos, mis expectativas y mis añoranzas.
Aunque parezca extraño, y es paradójico, no fue fácil acostumbrarse nuevamente a trabajar sólo, sin la compañía de los funcionarios a mi cargo, sin las llamadas telefónicas de trabajo (a veces frecuentes), sin compartir los cafés con los amigos y amigas de la institución en la cafetería cercana, o almorzar en compañía de varios de ellos. La débil socialización que se vive, o que al menos yo vivo, es una limitación que cuesta mucho.
Varios aprendizajes de este período burocrático creo que vale la pena compartirlos, ya que tienen relación con el trabajo de consultoría social en el ámbito estatal que, dicho sea de paso, tiene sus peculiares características. Se lo prometo, irán apareciendo poco a poco…

jueves, 28 de julio de 2011

Tips de Evaluación Intermedia de proyectos


Antes que nada, quisiera pedir disculpas a quienes esperaban este post desde hace rato y no lo veían por ningún lado... lo que pasa es que dejé de escribir en mi blog desde hace meses,  pues asumí un puesto directivo en una institución pública ecuatoriana y mis tareas y compromisos no me dejaron casi nada de tiempo libre y energías para retomar este interesantísimo emprendimiento.

Sin embargo, debo decir en mi favor que siempre me mantuve pendiente de si todavía llamaban la atención los temas (tips) que había desarrollado sobre Proyectos Sociales, y mi alegría ha ido en aumento al constatar que los lectores de mi blog, originarios de diferentes países, han ido creciendo, e inclusive he tenido un visitante de Nigeria, lo cual resultó una verdadera sorpresa hoy día.

En todo caso, y de vuelta ya a mi situación de consultor freelance retomo ahora los temas de evaluación de proyectos sociales, con algunos Tips de evaluación intermedia de proyectos sociales:
  • Algunos planificadores denominan "Evaluación durante" (término que no es de mi agrado), a la Evaluación Intermedia o Evaluación de Proceso de proyectos, y es sin duda un proceso super necesario que nos permitirá evidenciar cómo está marchando el proyecto y si es necesario realizar ajustes en su diseño original.
  • En todo caso, lo más esencial a tener en cuenta en una evaluación intermedia de proyectos sociales es lo siguiente:
  • Su objetivo mayor o general tiene que ver con la necesidad de conocer  cómo se está ejecutando el proyecto, su nivel de avance, y si es necesario efectuar correctivos o redireccionarlo para lograr los objetivos planteados en el tiempo previsto.
  • Una evaluación intermedia tiene como objetivos específicos principales: - definir la pertinencia del proyecto en relación a la problemática social que intenta resolver, - verificar la adecuada formulación de los objetivos y su estrategia de ejecución, - evaluar los niveles de apropiación y participación de los beneficiarios en el proyecto, - revisar el nivel de cumplimiento de actividades planificadas, y - recoger recomendaciones para fortalecer el proceso de ejecución y/o de correctivos a implementar (de ser necesario). 
  • Es necesario disponer de la información secundaria de base imprescindible en cualquier tipo de evaluación, al inicio del proceso. Es decir: el documento-proyecto que guía la ejecución total del proceso, plan operativo que orienta la ejecución en el tiempo de las actividades programadas, informes de ejecución del proceso hasta el momento de la evaluación intermedia.  
      • Al respecto, hay que decir que la metodología que debe utilizarse debe ser participativa, posibilitando que todos los actores involucrados en la ejecución del proyecto participen activamente en su evaluación. 
      • En los inicios, Identificar a los principales actores en la ejecución del proyecto y lograr su participación activa en el proceso de evaluación, especialmente a través de información, criterios evaluativos, sugerencias para fortalecer el proyecto.

            martes, 30 de noviembre de 2010

            Tips de Evaluación Ex-Ante

             Indígenas Shuar del Ecuador formulando un proyecto sociocultural (Foto: G. Campoverde) 
            Uno de los retos más interesantes en consultoría social es, sin duda, realizar la evaluación ex-ante de un proyecto antes de iniciar su ejecución.
            En el caso de los proyectos sociales, la evaluación ex ante se refiere a la valoración de un programa o proyecto cuyo objetivo principal es solucionar o mitigar problemas o necesidades que aquejan a una comunidad de personas antes de que éste se ejecute; por eso la evaluación ex ante precede a la asignación de los recursos que permitirán posteriormente su implementación.
            La valoración o evaluación ex ante puede basarse en variados tipos de análisis. Entre los más conocidos son el análisis costo-beneficio, costo-impacto, costo -eficiencia y el análisis del diseño basado en la pertinencia y coherencia lógica, entre otros aspectos.
            En mi caso, y dado que la mayoría de los programas y proyectos sociales que he evaluado no están orientados a generar renta, en el sentido de empresa o negocio, expondré algunos tips que tienen que ver más bien con el diseño del proyecto, su pertinencia y factibilidad de ejecución.
            Así, entre los aspectos más importantes a considerar antes de iniciar el proceso evaluativo en su fase de trabajo de campo, se puede citar:

            • Recopilar y analizar toda la información posible respecto de la organización o institución que propone ejecutar el proyecto; es decir, evaluar su currículum institucional (proyectos realizados antes, equipo técnico, auspicios recibidos, etc.).
            • Investigar las condiciones de vida de la comunidad beneficiaria del proyecto y sus necesidades o problemática en relación a la temática del proyecto.
            • Investigar sobre la organización popular que representará a la comunidad beneficiaria y su experiencia en la participación en procesos similares. Esta información es muy importante, ya que no es lo mismo trabajar con organizaciones populares con experiencia en la ejecución de proyectos que sin experiencia en este asunto…
            • Leer detenidamente la propuesta (documento proyecto) e ir realizando anotaciones claves que no conviene olvidar.
              Ya durante el proceso valorativo de la propuesta propiamente dicha, es necesario:
            • Observar si el documento proyecto incluye todos los ítems requeridos por la entidad auspiciante, sea esta una agencia de cooperación internacional, una institución estatal, etc.
            • Identificar si los objetivos formulados responden a la problemática presentada; es decir, su coherencia lógica. Si la problemática no ha sido bien definida y/o los objetivos planteados no tienen correspondencia con su solución será imposible que el proyecto haya sido bien diseñado.
            • Especialmente importante resulta el análisis del Marco Lógico, y en éste mi experiencia me dice que la formulación de indicadores de resultado, medios de verificación, y supuestos son los componentes que mayor dificultad causan a personas sin suficiente experiencia en planificación.
            • La estrategia de ejecución planteada es fundamental para el éxito de un proyecto. Conocer, además, los niveles concretos de participación en el proceso de la organización y la comunidad nos permitirá tener insumos para establecer su posible factibilidad.
            • Qué tipo de herramientas de monitoreo y evaluación se propone realizar nos ayudará a saber si el proyecto podrá ser redireccionado eficazmente de ser necesario, y si podrá hacerse una valoración objetiva de su proceso de implementación.
            • Averiguar si la propuesta fue diseñada con la participación de los beneficiarios o su organización representativa es clave para conocer si la comunidad conoce y se identifica con los objetivos propuestos, y su potencial involucramiento en el proceso proyecto. 

            Próxima entrega: Tips de Evaluación Intermedia de Proyectos

            sábado, 25 de septiembre de 2010

            Tipos de Evaluación Participativa


            Cuando de evaluar un proyecto social o socio-ambiental se trata hay tres momentos importantes en que el proceso evaluatorio es pertinente: a) antes de iniciar el proyecto, b) cuando ya el proyecto está en plena ejecución, y c) cuando el proyecto ha concluido.

            a) Antes que el proyecto inicie: una evaluación muy importante que da cuenta, entre otros temas de su pertinencia, acogida entre la población, potencial sostenibilidad social, económica y ambiental, es la denominada Evaluación Ex –Ante.
            La evaluación ex –ante de un proyecto es, en esencia, un estudio de factibilidad que nos posibilita el determinar técnicamente si el proyecto que se quiere emprender cumple con los requisitos básicos que lo convertirían en una alternativa social viable a una problemática o necesidad social importante identificada participativamente por los potenciales beneficiarios.
            b) A medio camino: se la realiza, generalmente, cuando el proyecto va por la mitad de tiempo de su ejecución programada para identificar su nivel de avance en relación a la programación, los resultados parciales alcanzados, grado de participación e involucramiento de los beneficiarios, etc. lo cual posibilitará identificar ajustes necesarios para fortalecer el proyecto o redireccionarlo.
            La Evaluación de Medio Término o “Evaluación Durante”, como la denominan algunos, es en la práctica una evaluación de proceso muy necesaria, ya que se realiza cuando todavía tenemos tiempo de realizar cambios, fortalecer procesos e inclusive, si el proyecto “ya no tiene remedio” -por problemas insolubles- detener su ejecución…
            c) Al final del proyecto: este tipo de evaluación es conocida también como Evaluación Ex –post y tiene como objetivo definir, principalmente, el nivel de pertinencia de un proyecto, su eficacia, eficiencia, impacto, objetivos alcanzados, grado de cumplimiento de actividades programadas, logros y limitaciones, lecciones aprendidas, y recomendaciones para futuros procesos. Constituye un requisito imprescindible para el financiamiento de un proyecto por parte de las agencias de cooperación internacional y tiene que ser incluida en el documento proyecto.
            Vale recordar que, sea cual fuere el tipo de evaluación participativa que se implemente durante el desarrollo de un proyecto social o socio-ambiental o al final de su proceso, ésta siempre buscará recoger las visiones de todos quienes participan o participaron en su implementación, con la finalidad de obtener apreciaciones y percepciones de todos los actores, ya que se parte de la convicción que quienes se involucran en el proyecto son los que mejor lo conocen y pueden aportar criterios con autoridad, lo que posibilitará una valoración más objetiva, realista y democrática del proceso.
            Próxima entrega: Tips de Evaluación Ex -Ante

            domingo, 29 de agosto de 2010

            Principales actores de una evaluación participativa

            - La luna desde mi ventana a las 6 pm. (Foto: H.Medina) -

            ¿Qué tiene que ver una foto de la Luna tomada por mí, a las 18:00h, con una cámara digital Canon Powershot SX1 IS, zoom 20x, en Quito-Ecuador, con un proceso de evaluación de proyectos sociales?. Aparentemente nada… verdad?
            Sin embargo, lo que quiero señalar ahora es que ésta foto, tomada para evaluar qué tan veraces eran las características que la compañía Canon presentaba de este modelo de cámara digital en su página web, es sólo un ejemplo de lo que hacemos todos en nuestra vida cotidiana, prácticamente todos los días. Evaluamos, valoramos, sopesamos… si la decisión que vamos a tomar respecto de una compra, un viaje, un servicio a contratar, un empleo a abandonar o un empleo a postular, etc. es la correcta o no, por su conveniencia para nuestro estilo de vida, por sus ventajas y desventajas, por sus potencialidades, en fin…
            Eso en definitiva es una evaluación, una valoración. Y una valoración que nos induce a tomar una decisión determinada: comprar o no comprar ese producto, elegir otro, sostenerse en el actual trabajo o postular al otro, viajar de vacaciones a tal lugar y no al otro. Esta decisión, basada en el análisis de algunos elementos consciente o inconscientemente intenta ser objetiva, realista, práctica.
            En el caso de la evaluación de un proyecto social o socio-ambiental, ésta también constituye una valoración con respecto a su pertinencia social, económica y/o cultural, su eficacia y eficiencia, impacto, niveles de consecución de objetivos, lecciones aprendidas, y recomendaciones para futuros proyectos, entre sus principales temas.
            La evaluación participativa de un proyecto social o socio-ambiental tiene por objeto recoger las visiones de todos quienes participaron, de una u otra manera, en su implementación, con la finalidad de obtener apreciaciones y percepciones de todos los actores, partiendo de la concepción que quienes están involucrados en su proceso son los que mejor lo conocen y pueden aportar criterios con autoridad, lo que posibilitará una valoración más objetiva, realista y democrática del proceso.
            En esta dirección, incluye la participación activa de los actores sociales que han intervenido en la formulación, ejecución y seguimiento del proceso, es decir durante todo el ciclo de vida del proyecto, a nivel de provisión de información, criterios técnicos, percepciones sociales respecto de éste, valoraciones, sugerencias para fortalecerlo (cuando se trata de una evaluación de proceso o evaluación intermedia) o para aplicarse en una siguiente fase de ejecución.
            Los principales actores de una evaluación participativa proyectos sociales o socio-ambientales, y que tienen roles diferenciados en el proceso, son: la institución u organización que formuló el proyecto (generalmente la que lo ejecuta), institución u organización patrocinadora (la que lo financia), equipo técnico ejecutor del proyecto, organización social (campesina, urbana, indígena, etc.) contraparte de la institución u organización ejecutora, y los beneficiarios directos del proyecto.
            A continuación, los roles que pueden desempeñar estos actores sociales en la evaluación participativa de un proyecto:
            ·      Institución patrocinadora del proyecto: generalmente no interviene directamente, pero puede haber financiado la evaluación. A ésta institución u organización remitirá el informe final aprobado la organización ejecutora.
            ·      Institución u organización ejecutora del proyecto: provee información documental (información secundaria) entre la que se cuenta: documento proyecto, informes de seguimiento, informes de evaluación intermedia (cuando los hay), información de contacto para trabajo de campo. Si es la contratante, puede proveer de movilización en campo.
            ·      Equipo ejecutor: provee información técnica relevante sobre el proceso de ejecución del proyecto, sirve de conexión con la organización social contraparte del proyecto y beneficiarios. Es importante su visión respecto del proyecto, pues sus integrantes han estado involucrados directamente en su implementación.
            ·      Organización contraparte: provee información clave sobre el contexto en el que se implementa el proyecto y sus participantes; constituye el nexo más directo con los beneficiarios. Su involucramiento en la evaluación es indispensable, a través de dirigentes con credibilidad.
            ·      Beneficiarios directos: la percepción y valoración de los beneficiarios sobre el proyecto, en cuanto a su pertinencia, objetivos, logros y limitaciones, participación social, lecciones aprendidas, y sugerencias, son importantísimas para conocer lo que el proyecto representa para la población objetivo.
            Próxima entrega: Tipos de Evaluación de Proyectos Sociales