miércoles 18 de noviembre de 2009

Tips para una entrevista de trabajo

Aunque yo no soy el más indicado para hablar de este tema, ya que no me agrada esa especie de “interrogatorio” sobre algunos temas no muy trascendentes, a nivel laboral, en que se convierten algunas entrevistas de trabajo, y todavía no estoy ciento por ciento tranquilo cuando me enfrento con un potencial contratante, voy a comentar algunas cosas al respecto, partiendo de mi experiencia. 
Antes de nada, hay que partir del supuesto que la entrevista será llevada a efecto por personas que manejan bien el tema o área de trabajo para el cual te podrían contratar y que, especialmente, este proceso no constituye sólo un mero trámite para validar una contratación previamente “arreglada”, cosa frustrante que lamentablemente se da en ocasiones…
De mis lecturas respecto a “cómo tener éxito en entrevistas de trabajo”, y de mi propia experiencia, me parecen rescatables las siguientes sugerencias:

  • Es ideal informarse previamente respecto de la institución u organización contratante, sus objetivos, áreas de trabajo, proyectos que ejecuta, sector poblacional con el cual trabaja. De esta forma no te tomarán por sorpresa cuando te pregunte si escuchaste hablar de la organización antes o cosas por el estilo y, de paso, ellos se sentirán como un ente conocido a nivel social.
  • Procurar estar a tiempo es fundamental, ya que llegar atrasado es dar una mala imagen de inicio. Y dicen que “la primera impresión es la que cuenta”, verdad?. Además, así tienes tiempo para relajarte un poco y “chequear” un poco el sitio en donde podrías trabajar o en el cual trabaja la gente que te contratará como consultor, imagen que te sitúa en un espacio concreto.
  • Para calmar los nervios nada mejor que llevar algo para leer (algún tema nada complejo, por supuesto). Esto, por cierto, si la espera lleva un poco de tiempo.
  • Aunque se afirma que “el hábito no hace al monje”, siempre es bueno ir con buena pinta. No exagerar y aparentar ser natural es lo mejor: no hace falta, en nuestro caso de consultores sociales, ir de terno y corbata pero tampoco de camiseta vieja y jeans deshilachados… Eso hay que dejarlo para casa u otros momentos. Alguien dijo que “no sólo hay que ser, sino también parecer”, y ese me parece un sabio consejo.
  • Aparentar calma y seguridad en lo que se responde y afirma es fundamental. De esta manera lograrás proyectar la imagen de un profesional que sabe lo que dice y hacia dónde hay que ir. En estos momentos, aunque te estés muriendo de nervios nunca lo des a notar.
  • Manifestar tus cualidades  profesionales (y humanas, de ser necesario) de una manera  clara, concisa y convincente  es muy importante.  No hay que exagerar: ni demasiada auto alabanza ni excesiva humildad.
  • Pensar positivamente: si te llamaron es que tienen interés en conocerte mejor y ese puesto o contrato puede ser tuyo!
Próxima entrega: Hay contratos y "contratos"…


lunes 12 de octubre de 2009

Favor enviar su Hoja de Vida a…


Esta típica frase, localizada al final de muchos avisos clasificados de los diarios, en los cuales se oferta algún empleo o consultoría, representa para el consultor free lance sin trabajo el inicio de un período de esperanza y expectativas y, dependiendo del caso, también el inicio de una de tantas frustraciones que tendrá que afrontar en la búsqueda de un contrato.

Vienen a mi mente en este momento las decenas de Hojas de Vida (también denominadas “Currículum Vitae”, como ustedes bien conocen) que he impreso, enviado por correo convencional y también por correo electrónico en esta continua búsqueda de trabajo. En tiempos de crisis, en esos sobres y documentos virtuales se deposita una gran esperanza…

La gran mayoría de las veces no sabes quién o quiénes analizarán tu información allí registrada, bajo qué criterios, si serán personas con competencias suficientes como para seleccionar el mejor, etc., etc. En todo caso, no queda más que hacer fuerza y rogar a los santos de tu devoción que valoren tus muchos años de estudios, tu trajinar laboral por aquí y por allá en trabajos relacionados, y no te dejen a un lado por algún “pana” o amiga que ya se palanqueó el contrato de antemano.

Si tienes suerte y te contactan el siguiente paso es la entrevista, y ahí sí que uno se encuentra con el “folklore nacional”… En las famosas entrevistas me he encontrado con entrevistadores de todo tipo: desde funcionarios y funcionarias muy amables que te ofrecen un café o agua aromática, hasta una mujer que parecía una momia, por lo fea y agria, que no mostró ninguna reacción durante los 15 minutos de entrevista, aunque su compañero sí sonreía y festejaba cualquier anécdota de mi parte. Hace poco me enteré que aquella mujer ocupa un puesto directivo que tiene que ver con seguridad pública…

Los momentos previos traen su dosis de tensión, no hay qué negarlo. En general, los “entrevistadores” son gente que pregunta solamente lo básico, lo que tiene que ver con tu formación académica y experiencia laboral en el tema de la consultoría o potencial empleo, pero también hay los que te preguntan más detalles de tu vida y adaptabilidad a ambientes laborales singulares. Alguna vez, en una fundación ambientalista bastante conocida en Ecuador me entrevistaron 5 personas y de entrada me inquirieron sobre cuál creía yo que era “mi principal defecto” ☹?.

“Nosotros le llamaremos”, es la frase prefabricada que cierra el proceso convocatoria-entrevista y da paso, igualmente, a otro período de expectativa e incertidumbre, que de culminar con un “sí” resolverá temporalmente tu necesidad de trabajo, de hacer lo que te gusta y te realiza como profesional y como persona. Si la llamada telefónica que le sucede, o un e-mail“ de agradecimiento por participar en el proceso de selección”, vienen acompañados de noticias negativas no quedará más que asimilar el golpe y volver a los avisos clasificados de los periódicos, a la internet, a las llamadas telefónicas a los amigos y conocidos, en fin, a un círculo vicioso que hay que aprender a manejar, sin duda.

miércoles 7 de octubre de 2009

Los inicios



Mi camino comenzó a delinearse cuando en 1992 (uff! sí que ha pasado el tiempo!…) se publicó mi primer libro, titulado “Los Chachis: supervivencia y Ley Tradicional”, en Quito, Ecuador. Este hecho, tan significativo para mí, posibilitó el ser contratado por una fundación internacional para realizar una consultoría de investigación y planificación en la provincia de Esmeraldas, a nivel de las 3 zonas en donde se asientan las comunidades indígenas Chachis, mal conocidas en aquel tiempo como “Cayapas" …

A partir de ese momento mi vida laboral (y la otra, también…) ha trajinado entre programas y proyectos sociales y socio ambientales auspiciados por agencias de cooperación internacional para el desarrollo, ONG y, eventualmente, instituciones estatales, ejecutados en la costa, sierra, amazonía e inclusive en las Islas Galápagos, Ecuador.

Conocer gente de diversas culturas y cosmovisiones, sus aspiraciones, expectativas y problemáticas constituye, sin duda, un buen regalo que la vida me ha dado a través de este trabajo. Eso de andar conociendo mi país en sus cuatro costados y recorriendo lugares donde muy pocos o ningún turista va, a pretexto de planificar, evaluar o sistematizar un proyecto, es una de las mayores satisfacciones que tengo.

Pero bueno, de ese tema hablaremos más adelante… y también de sus "bemoles", porque no todo es miel en la vida, no es cierto?. :)



lunes 5 de octubre de 2009

Eso de ser consultor "free lance"…

Harto ya de trabajar en una institución pública decidí renunciar y "lanzarme al ruedo" de la vida laboral independiente, hace aproximadamente 15 años…
En esos tiempos, lo que representaba una situación casi trágica para muchos de mis compañeros, para mí significaba liberarme de horarios rígidos, sueldo bajo, estar atado a un escritorio, pidiendo permiso para todo, y especialmente liberarme de jefes sin competencias suficientes para ejercer cargos directivos, pero que habían llegado allí gracias a favores políticos y/o relaciones sociales.

Hacer un recuento de todo el tiempo transcurrido, objetivarlo, y resaltar lo bueno, lo malo y lo feo del trabajo como consultor independiente, casi sin "horario ni calendario", como dice la canción "Caballo Viejo", son algunos objetivos de este blog. Sin duda, esto me será de gran ayuda como catarsis y, ojalá, en buena hora, podrá servir de nexo con quienes trabajan o se interesan por esta difícil pero super interesante forma de ejercer una profesión relacionada directamente con las ciencias sociales.

No hay que olvidar que más que un trabajo, la consultoria social "free lance"es una
forma de vida


Fotografía: niña indígena del Quilotoa (Cotopaxi, Ecuador). Por: H.Medina